Luna nueva
La luna nueva no se ve: se interpone entre nosotros y el Sol y nos muestra su cara oscura. Lo que se saluda es el primer hilo de luna que asoma uno o dos días después, como hacían los niños de Santiago de Chile.
Qué puede significar
Durante un par de días la luna nueva no se ve, escondida junto al sol, y lo que de verdad se espera es el primer hilo de luz que asoma después, al atardecer. Dos costumbres chilenas se fijaban mucho en esa primera mirada. Los niños de Santiago saludaban a la luna nueva con una copla, «Lunita, lunita, dame salud y platita», y en Chiloé se cuidaban de no verla por primera vez a través de un vidrio. Las primeras veces tienen ese peso: la primera vista de una ciudad, la primera mañana en una casa nueva, el primer paseo por un barrio que no conocías. Se recuerdan mejor si las miras sin prisa y sin una pantalla en medio.
Según cómo ocurrió
El primer hilo de luna al atardecer
Se ve al oeste, poco después de la puesta del sol, y se oculta pronto. Encontrarlo es un pequeño juego de paciencia.
La parte oscura se ve un poco
Es la luz cenicienta: luz del sol que rebota en la Tierra e ilumina débilmente la parte en sombra de la luna.
A través del vidrio de la ventana
En Chiloé se tenía por mal agüero mirar así la primera luna de cada mes lunar. Si quieres seguir la costumbre, sal un momento a verla.
Con los cuernos hacia arriba
Para los santiaguinos, esa luna «viene de agua» y deja lluvias. Que se vea más acostada o más de pie depende de la latitud y de la estación.
Por qué ocurre en la naturaleza
En luna nueva, la Luna se sitúa del lado del Sol y nos da su cara sin iluminar, así que no se ve. Uno o dos días después asoma como un arco finísimo al oeste, tras la puesta del sol. A veces se distingue también el resto del disco, gris y tenue: es la luz cenicienta, luz solar reflejada por la Tierra.
Qué dicen las creencias populares
Chile (Santiago)
Según recogió Vicuña Cifuentes hacia 1915, los niños santiaguinos que querían vivir sanos y tener dinero en el bolsillo debían saludar a la luna nueva con esta copla: «Lunita, lunita, dame salud y platita».
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 149, p. 176. Ver la página
Chile (Chiloé)
En Chiloé, según los datos de Cavada que recoge Vicuña Cifuentes, era de mal agüero mirar por primera vez la luna de cada lunación a través de una ventana o de algún vidrio.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 430, p. 231. Ver la página
Chile (Santiago)
Otra creencia santiaguina: cuando la luna viene acostada, con los cuernos hacia arriba, «viene de agua» y habrá lluvias durante esa lunación.
Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 404, p. 227. Ver la página
Para pensar
¿Qué primera vez reciente te habría gustado mirar con más calma?