Media luna
La media luna es la luna a mitad de camino entre nueva y llena, o de vuelta hacia nueva. En Sevilla llamaban al primer cuarto «tajada de melón», y para los turcos la media luna era emblema de prosperidad.
Qué puede significar
La media luna enseña más relieve que la llena. Con la luz del sol de lado, los cráteres y las montañas que quedan en la línea entre la luz y la sombra proyectan sombras largas, y con unos prismáticos se distinguen sus bordes con un detalle que la luna llena, iluminada de frente, aplana por completo. Los turcos la convirtieron en emblema de prosperidad, los islandeses miraban hacia dónde apuntaban sus cuernos y los sevillanos le vieron forma de tajada de melón. Como imagen, la media luna recuerda que sin sombra no hay relieve: al mirar atrás, muchas épocas se recuerdan con más detalle por lo que costaron que por lo que salió fácil, y esa parte oscura es la que les da forma.
Según cómo ocurrió
Al atardecer, rumbo a la llena
Es la luna que crece. Se ve al oeste cuando el sol ya se puso, y cada tarde aparece más alta y más gruesa. En el hemisferio norte tiene iluminado el lado derecho; en el sur, el izquierdo.
De madrugada, rumbo a la nueva
Es la luna que mengua. Sale tarde y sigue visible al amanecer, cada día más fina, hasta desaparecer junto al sol. Su lado iluminado es el contrario al de la tarde.
Con los cuernos hacia abajo
En Islandia se decía que, cuando la luna fina colgaba con los cuernos hacia la tierra, habría un naufragio ese mes. La inclinación cambia con la época del año y la latitud.
Con los cuernos de color fuego
Los bolivianos decían que, si la luna nueva aparecía con los cuernos encendidos, el mes sería seco y caluroso; si eran pálidos, lluvioso.
Por qué ocurre en la naturaleza
La luna siempre tiene iluminada la mitad que mira al sol. Según su posición en la órbita, vemos más o menos de esa mitad: unos siete días después de la luna nueva la vemos a medias, en cuarto, y lo mismo una semana después de la llena. Las fases intermedias, más finas, son las que forman los cuernos.
Qué dicen las creencias populares
Andalucía
En la Sevilla de 1883 se llamaba al primer cuarto de la luna «tajada de melón», y en él se veían los cuernos de los que sale la expresión «poner a uno en los cuernos de la luna».
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), p. 215, nota 8. Ver la página
Turquía
Una enciclopedia de 1903 recoge que para los turcos la media luna era emblema de prosperidad, que la llevaban en su bandera y que quien usaba un adorno con su forma tendría suerte.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 960. Ver la página
Islandia
La misma obra anota que en Islandia, cuando la luna en forma de hoz colgaba con los cuernos hacia la tierra, se decía que ese mes habría un naufragio.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 961. Ver la página
Bolivia
En Bolivia, según una recopilación de 1920, cuando la luna nueva se presentaba con los cuernos encendidos, de color fuego, se decía que el mes sería seco y caluroso, y si eran pálidos, lluvioso.
Fuente: M. Rigoberto Paredes, Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia (1920), p. 102. Ver la página
Para pensar
¿Qué etapa de tu vida recuerdas con más detalle precisamente por lo que te costó?