Encontrar un guante perdido
Encontrar un guante perdido es cosa del invierno, sobre todo: se escapa del bolsillo cuando sacas el teléfono o las llaves. Hace siglos, sin embargo, un guante en el suelo podía ser un desafío, y de ahí la expresión «recoger el guante».
Qué puede significar
Antes de ser un olvido de invierno, un guante en el suelo era un mensaje. Hace siglos se lanzaba como reto, y quien lo levantaba aceptaba el desafío; de ahí que en español todavía digamos «recoger el guante». Encontrar uno en la acera no tiene nada de reto, pero la expresión puede hacerte pensar en los retos que te han lanzado en el trabajo, en la familia o en una conversación. A veces recoger el guante es lo valiente; otras, lo prudente es seguir de largo.
Según cómo ocurrió
Un guante de niño en la acera
Se escapan con facilidad de los bolsillos de los abrigos infantiles, y aparecen a menudo cerca de escuelas, paradas y parques.
Un guante de trabajo en la carretera
Se caen de camiones y camionetas. Están hechos para aguantar el roce y pueden quedarse semanas en la orilla de la carretera.
Lo levantas del suelo
En la Inglaterra de hacia 1600, dejar caer un guante podía ser un reto, y recogerlo, aceptarlo. Hoy, levantarlo de la acera es solo un favor a quien lo perdió.
Un guante elegante sobre un banco
En un diálogo inglés de 1675, una mujer presume de los veinte pares de guantes que le regalaron sus pretendientes cuando era soltera.
Por qué ocurre en la naturaleza
Los guantes se pierden sobre todo en invierno, cuando se quitan una y otra vez para usar el teléfono, pagar o sacar las llaves, y se guardan a medias en un bolsillo. Como se usan en pareja y se quitan de uno en uno, lo normal es que se pierda solo uno.
Qué dicen las creencias populares
Inglaterra
Brand y Ellis explican que en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII el guante se enviaba o se dejaba caer como señal de desafío, y relacionan la costumbre con que cubría la mano y la representaba.
Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. II (1849), vol. II, p. 127. Ver la página
Inglaterra
La misma obra cita un diálogo inglés de 1675 en el que una mujer cuenta que, cuando era soltera, sus pretendientes le regalaron veinte pares de guantes, además de ligas, navajas, bolsas y anillos, para ganarse su amor.
Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. II (1849), vol. II, p. 132. Ver la página
Para pensar
¿Qué reto te han lanzado que todavía no has decidido si recoger?