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Gomero en casa

Tener un gomero en casa es tener un árbol tropical en miniatura: un ficus de hojas grandes y brillantes que, en su tierra, llega a ser enorme. Cada hoja nueva nace protegida por una funda rojiza.

Qué puede significar

Cada hoja del gomero llega al mundo envuelta. Una funda rojiza la cubre mientras crece enrollada, y cuando la hoja ya puede abrirse sola, la funda se seca y cae al pie de la maceta. Nadie la guarda, y sin embargo sin ella la hoja no habría salido entera. Al empezar casi cualquier cosa también hace falta una funda, sea un tutor, una rutina estricta o alguien que te cubra las espaldas. Soltarla más tarde no es desagradecimiento: es lo que toca cuando la hoja ya está abierta. En las recopilaciones antiguas no encontramos creencias sobre el gomero, aunque su látex tuvo una larga historia propia.

Según cómo ocurrió

Una funda roja que se cae

Es la estípula que protegía la hoja nueva. Cuando la hoja se abre, la funda se seca y se desprende; no es señal de enfermedad.

Sale líquido blanco al cortar una hoja

Es látex, la savia lechosa de los ficus. De este árbol se extraía caucho antes de que otra especie lo sustituyera en las plantaciones. Puede irritar la piel.

Deja caer hojas al cambiarlo de sitio

Los ficus reaccionan a los cambios de luz y de temperatura soltando hojas. Se recuperan cuando se acostumbran al nuevo lugar.

Un gomero gigante en una plaza

Plantado en la tierra, en climas templados o cálidos, llega a ser un árbol enorme con raíces que levantan las aceras.

Por qué ocurre en la naturaleza

El gomero es Ficus elastica, un árbol de las selvas del sur de Asia. En maceta crece despacio y se mantiene manejable, pero plantado en tierra alcanza decenas de metros. Sus hojas nuevas nacen dentro de una estípula rojiza, y todo el árbol tiene un látex blanco del que antiguamente se obtenía caucho.

Para pensar

¿Qué protección necesitaste al empezar algo y ya podrías soltar?