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Gato que se lava la cara

Un gato que se lava la cara se está limpiando, pero también se calma: lo hace mucho después de comer o de un susto. Y en Galicia, además, se tenía por aviso de lluvia.

Qué puede significar

Después de un sobresalto, un gato se sienta y se lava la cara con calma, como si nada hubiera pasado. No es indiferencia: ese aseo le ayuda a bajar la tensión y a volver a su estado normal. Cada cual tiene rituales parecidos para recomponerse: abrir una ventana, hacer un café, ordenar la mesa, salir a la calle cinco minutos. Gestos pequeños, repetidos, que no resuelven el problema pero te devuelven a ti. Si no tienes ninguno, vale la pena inventarlo. La tradición, por su parte, miraba la pata del gato para saber si llovería o si llegaría alguien.

Según cómo ocurrió

Se pasa la pata por detrás de las orejas

Era el gesto que, según el inglés Melton, traía mucha lluvia. Llueva o no mañana, puedes aprovechar la idea y mirar el pronóstico antes de salir.

Se lava justo después de un susto

Un ruido fuerte, un perro, una caída: y al momento, aseo. Es su manera de recuperar el control: primero el gesto conocido, luego todo lo demás.

Se lava mirando hacia la puerta

En Castilla se decía que presagiaba visita, de un caballero o de una señora según la dirección de la pata. Puedes divertirte con la idea y, de paso, pensar a quién te gustaría ver por casa.

Se lava mucho más de lo normal

Un aseo excesivo, con zonas sin pelo o irritadas, puede ser señal de estrés o de un problema de piel, y conviene consultarlo con el veterinario. A veces lo que calma, llevado al extremo, también avisa.

Por qué ocurre en la naturaleza

Los gatos dedican una parte importante del día a asearse: la lengua, cubierta de pequeñas púas, les sirve de peine, y con la pata humedecida alcanzan la cara y las orejas. Además de limpiar, el aseo les ayuda a regular la temperatura y a calmarse después de comer, de jugar o de un sobresalto.

Qué dicen las creencias populares

Galicia y Castilla

En Galicia, a finales del siglo XIX, se decía que cuando el gato se lava la cara es que va a llover. Una nota de los editores añade que en Castilla presagiaba visita: de caballero si se lavaba de derecha a izquierda, y de señora si lo hacía al revés.

Fuente: José Pérez Ballesteros (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones, en El Folk-Lore Gallego, Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. IV (1884), n.º 9, t. IV, p. 87. Ver la página

Inglaterra

El inglés Melton escribió en su Astrologaster, que citan Brand y Ellis, que, cuando el gato se lava la cara por encima de las orejas, habrá mucha lluvia.

Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. III (1849), vol. III, p. 187. Ver la página

Chile

En La Serena, Santiago y Talagante (Chile), hacia 1915, cuando el gato «se afeita», es decir, se lame la cara, es que llegarán visitas.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), n.º 635, p. 264. Ver la página

Para pensar

¿Qué gesto sencillo te ayuda a recomponerte después de un mal rato?