Everyday Omens

Ver un mapache

Ver un mapache es frecuente de noche en México, Centroamérica y Norteamérica, y desde hace unos años también en algunos ríos de España, donde es una especie invasora. Explora todo con sus patas delanteras.

Qué puede significar

El mapache entiende el mundo tocándolo. Sus patas delanteras son tan sensibles que buena parte de su cerebro se dedica a lo que sienten, y por eso palpa, gira y moja cada cosa antes de comerla. Su nombre en español viene del náhuatl y alude a esas manos. Es una forma de conocer que a las personas se nos olvida: opinamos de un trabajo, de un barrio o de alguien por lo que vimos de lejos, sin haberlo tocado de cerca. Cruzarte con un mapache puede ser una buena excusa para acercarte a algo antes de opinar.

Según cómo ocurrió

Junto a un río o un estanque

Busca cangrejos, ranas y peces palpando bajo el agua sin mirar. Por eso parece que lava lo que encuentra.

Un mapache en España

Desde 2003 se han visto en el Jarama y en otros ríos de Madrid y Guadalajara. Al ser una especie invasora, conviene avisar a los agentes forestales o ambientales.

Una hembra con su camada

No te acerques: las hembras defienden con fuerza a los pequeños. Observarlas desde lejos es un buen espectáculo.

Un mapache de día

Son nocturnos, pero a veces salen de día a comer, sobre todo en primavera. Si lo ves desorientado o agresivo, avisa a las autoridades, porque puede estar enfermo.

Por qué ocurre en la naturaleza

El mapache (Procyon lotor) es un mamífero nocturno de América del Norte y Central. Sus patas delanteras tienen muchísimas terminaciones sensibles, y al mojarlas percibe mejor la textura de lo que toca. A Europa llegó como mascota y hoy es especie invasora en varios países, entre ellos España.

Para pensar

¿Qué estás juzgando desde lejos que quizá necesitarías conocer de cerca?