Ver una ardilla
Ver una ardilla depende sobre todo del lugar y de la hora: son más activas por la mañana y al final de la tarde, en parques, bosques y jardines con árboles. En la Inglaterra de 1613, que se cruzara una se tomaba como mal agüero.
Qué puede significar
En 1613, un poeta inglés se burlaba de quienes perdían la alegría porque una ardilla o una liebre se les cruzaba en el camino. Cuatro siglos después, la escena sigue siendo reconocible, aunque cambie el animal: un mensaje seco a primera hora, un semáforo en rojo, un comentario de pasada, y el día entero se tiñe. Una ardilla que atraviesa la calle de un salto plantea una pregunta: cuánto poder les das a los detalles que se cruzan contigo. Algunos merecen atención; otros solo pasaban por ahí, como ella, que ni siquiera te vio.
Según cómo ocurrió
Una ardilla que cruza la calle
Corren en zigzag para despistar a sus depredadores, y por eso dudan delante de los autos. Reducir la velocidad en zonas arboladas les da tiempo.
Una ardilla que te mira inmóvil
Es su primera defensa: quedarse quieta para no llamar la atención mientras decide si huir. Si no te mueves, a veces sigue con lo suyo.
Una ardilla en tu jardín o tu balcón
Viene por semillas, frutos o agua. Darle de comer la acostumbra a las personas y puede traerte problemas con los vecinos.
Una ardilla negra
En algunas especies hay ejemplares casi negros por un exceso de pigmento, como ocurre con la ardilla gris en partes de Norteamérica. Es la misma especie, con otro color.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las ardillas que viven en los árboles son roedores diurnos, más activos al comienzo de la mañana y al final de la tarde, cuando buscan semillas, frutos, brotes e insectos. Su cola les sirve de balancín al saltar entre ramas y, al agitarla, avisa a otras ardillas de un peligro.
Qué dicen las creencias populares
Inglaterra
Una enciclopedia de 1903 cita unos versos del poeta inglés Wither, de 1613, que se burlan de quienes perdían la alegría si una ardilla o una liebre se les cruzaba en el camino, convencidos de que algo malo iba a pasar.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. III (1903), vol. III, p. 1357 (file v 3). Ver la página
Para pensar
¿Qué detalle pequeño de esta semana dejaste que te cambiara el ánimo de todo un día?