Zorrillo cerca de casa
Un zorrillo cerca de casa casi siempre viene por comida: larvas del jardín, sobras o la comida de las mascotas. En Bolivia, a quien todo le salía mal se lo suponía «orinado» por un zorrino, y en México se temía que entrara en la casa.
Qué puede significar
En Bolivia, a la persona perseguida por desgracias continuas se la suponía «orinada» por un zorrino. Es una explicación redonda: una sola causa, visible y apestosa, para una serie de golpes que en realidad no tenían relación entre sí. Todo el mundo ha sentido esa tentación alguna vez, la de encontrar un culpable único para una mala racha, sea una persona, una fecha o un objeto. En México, en cambio, preocupaba más que entrara en la casa. Tropezarte con él, o descubrir su hedor de madrugada, puede llevarte a revisar tus propias explicaciones: si alguna de tus rachas tiene de verdad una causa o si estás buscando un zorrillo al que culpar.
Según cómo ocurrió
Escarba en el césped de noche
Excava para comer larvas, escarabajos y lombrices y deja pequeños hoyos en el césped o la tierra. Es la señal más común de su paso, más que el propio animal.
Un hedor fuerte de madrugada
El líquido que rocía cuando se siente amenazado se percibe a mucha distancia, y a veces lo notas en casa aunque el encuentro haya sido con un perro del barrio.
Se mete bajo un cobertizo o un porche
Elige huecos secos y protegidos para descansar de día o criar. En México se temía especialmente que una hembra pariera en un rincón escondido de la casa.
Cerca de la basura o del plato del perro
Come casi de todo, y las sobras al alcance lo atraen igual que a las zarigüeyas. Si la comida desaparece, deja de volver.
Por qué ocurre en la naturaleza
Los zorrillos, también llamados zorrinos o mofetas, son mamíferos americanos de hábitos sobre todo nocturnos que comen insectos, larvas, pequeños animales y fruta. Cuando se sienten amenazados levantan la cola y rocían desde unas glándulas junto al ano un líquido de hedor muy persistente, que puede alcanzar varios metros.
Qué dicen las creencias populares
Bolivia
En Bolivia, según una recopilación de 1920, el zorrino, conocido también como añathuya, era animal de mal agüero: quien sentía su hedor esperaba alguna desgracia, y a la persona a la que todo le salía mal se la suponía orinada por él.
Fuente: M. Rigoberto Paredes, Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia (1920), p. 80. Ver la página
México
Una enciclopedia de 1903 recoge que en México se tenía por desgracia que un zorrillo entrara en una casa, y por augurio fatal solo si era una hembra que paría en algún rincón escondido de la vivienda.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 692. Ver la página
México
La misma obra anota que en México se creía que a los niños que mostraban asco al oler un zorrillo se les volvía blanco el pelo.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 692. Ver la página
Para pensar
Cuando las cosas te salen mal varias veces seguidas, ¿a qué le echas la culpa?