Encontrar un gato muerto
Encontrar un gato muerto en tu patio o cerca de tu puerta tiene una explicación sencilla: un gato enfermo o herido se aparta a un hueco protegido, y a veces ese hueco está en tu casa.
Qué puede significar
Un gato que aparece muerto bajo un auto, detrás de unas macetas o junto a tu puerta probablemente eligió ese sitio. Cuando un gato se siente mal, se aparta de la vista y busca un hueco protegido, y tu casa le pareció uno. Es una idea triste y a la vez delicada: alguien encontró refugio en tu espacio para sus últimas horas sin que lo supieras. Nuestras casas cobijan más vida de la que vemos (pájaros, insectos, gatos del barrio, vecinos que vienen a desahogarse). Ocuparte del cuerpo con cuidado y despedirlo sin prisas cierra esa historia con respeto.
Según cómo ocurrió
Frente a tu puerta
Lo más probable es que quisiera la sombra o el resguardo del umbral. Usa guantes para moverlo y, si tiene collar o chip, avisa en el barrio o a un veterinario.
Bajo un auto estacionado
Es uno de los escondites favoritos de los gatos, por el calor del motor y la sombra. Antes de arrancar en invierno, golpear la carrocería o tocar la bocina hace salir a los gatos que se refugian ahí.
Tirado en la calle o en la carretera
Si fue atropellado, puedes moverlo a la orilla con guantes y avisar al servicio municipal, que en muchas ciudades recoge animales muertos.
Varios animales muertos en pocos días
Si en la misma calle aparecen varios gatos o perros muertos, conviene avisar al municipio o a la policía: a veces hay cebos envenenados.
Por qué ocurre en la naturaleza
Los gatos disimulan el dolor y, al enfermar o herirse, se esconden en lugares cerrados y silenciosos: bajo los autos, en sótanos, entre las plantas. Por eso es más común encontrarlos muertos en rincones de casas ajenas que en la calle abierta. Para tocarlos conviene usar guantes, porque pueden llevar parásitos.
Qué dicen las creencias populares
Rusia
Una enciclopedia de 1903 recoge que en Rusia se creía que la muchacha que tocaba un gato muerto no llegaría a casarse.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 595. Ver la página
Para pensar
¿A quién o a qué has dado refugio en tu casa sin darte cuenta?