Pájaro que se posa en tu hombro
Un pájaro que se posa en tu hombro es casi siempre un ave acostumbrada a las personas, a menudo un periquito o una cotorra escapados de una casa. En Roma, según una vieja historia, una paloma blanca eligió así el hombro de un papa.
Qué puede significar
Un ave silvestre rara vez se posa en una persona. Cuando ocurre, lo más probable es que se trate de un pájaro criado entre la gente, un periquito o una cotorra que se escapó y que, desorientado, se dirige a lo único que conoce: una presencia humana. En 1198, según se contó, una paloma blanca se posó en el hombro de Inocencio III el día de su elección. Historias así suelen contarse después, cuando ya se sabe cómo terminó todo, y entonces cualquier detalle de aquel día parece haberlo anunciado. El pájaro de tu hombro llega sin final escrito: es un encuentro curioso que todavía no tiene por qué significar nada.
Según cómo ocurrió
Un periquito o una cotorra
Si tiene colores llamativos y no te tiene miedo, casi seguro es una mascota escapada. Las aves criadas en casa confían en las personas y se les acercan cuando se pierden.
Una paloma en una plaza
En los parques, las palomas asocian a la gente con comida. Basta que alguien les haya dado de comer desde un banco para que se suban a hombros y brazos.
Descansa unos minutos y despega
Para un pájaro, un hombro quieto es como una rama alta: un sitio desde el que vigilar antes de seguir. Cuando recupera la orientación, vuela.
Se posa en tu cabeza
Para un ave que quiere altura, la cabeza es el punto más alto disponible. Se marcha en cuanto encuentra una rama o un tejado cercano.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las aves silvestres mantienen distancia con las personas. Las que se posan encima están habituadas a la gente, como las palomas urbanas alimentadas a diario, o crecieron en cautividad, como los periquitos y las cotorras escapados, que se acercan a cualquiera cuando se pierden.
Qué dicen las creencias populares
Roma (1198)
Una enciclopedia de 1903 cuenta que, en la elección de Inocencio III en 1198, se dijo que tres palomas volaban alrededor de la iglesia y que al final una blanca se posó en el hombro del nuevo papa.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 583. Ver la página
Para pensar
¿Qué detalle de un día importante te pareció un presagio solo cuando ya sabías cómo terminaba?