Pájaro tapacaminos
El pájaro tapacaminos debe su nombre a su costumbre de posarse en caminos y carreteras al anochecer para cazar insectos. Sus ojos brillan con los faros, y en la Patagonia se temía el grito de un pariente suyo de la cordillera.
Qué puede significar
El tapacaminos elige un lugar arriesgado para pasar la noche: el borde del camino. Lo hace por una razón práctica: el suelo claro atrae a los insectos y desde ahí los ve mejor. Corre peligro con cada vehículo que pasa, y aun así vuelve cada noche. Encontrarlo en el haz de los faros, con los ojos encendidos, invita a pensar en los lugares incómodos que frecuentas porque es ahí donde está lo que necesitas: un trabajo exigente, un barrio ruidoso, una relación con roces. Los patagones, según una obra de 1903, oían en el grito de un chotacabras de la cordillera, pariente suyo, un aviso de enfermedad y de muerte. Lo que el tapacaminos muestra, sin más, es el precio de estar donde hay comida.
Según cómo ocurrió
En medio del camino de tierra
Se posa casi siempre en el borde, mirando hacia el centro, a la espera de las polillas y escarabajos que se acercan al suelo claro. Si te acercas, sale volando en el último momento.
Dos puntos rojos sobre el asfalto
Tiene detrás de la retina una capa que refleja la luz, como los gatos. Por eso sus ojos brillan a lo lejos cuando los ilumina un faro o una linterna.
Un canto repetido al oscurecer
Los machos repiten al oscurecer una frase corta y silbada, una y otra vez. Es muy común escucharlo varias noches seguidas sin llegar a verlo.
Sale volando casi bajo tus pies
De día descansa sin moverse sobre la hojarasca, y su plumaje lo hace casi invisible. Solo se descubre cuando alguien está a punto de pisarlo.
Por qué ocurre en la naturaleza
Se llama tapacaminos en México y Centroamérica a los chotacabras, sobre todo al pauraque, aves nocturnas de boca muy ancha que cazan insectos al vuelo. Se posan a menudo en caminos y carreteras al anochecer porque la superficie clara atrae insectos, y una capa reflectante detrás de la retina hace que sus ojos brillen con los faros.
Qué dicen las creencias populares
Patagonia
Una enciclopedia de 1903 recoge que los patagones creían que el grito del chotacabras en la cordillera anunciaba enfermedad y muerte.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 670. Ver la página
Pueblos indígenas de Norteamérica
La misma obra cuenta una creencia indígena norteamericana sobre otro chotacabras, el whip-poor-will: cuando cantaba de noche, se le contestaba «no»; si callaba de golpe, la persona moriría pronto, y si seguía cantando, viviría mucho tiempo.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. II (1903), vol. II, p. 716. Ver la página
Para pensar
¿Qué lugar incómodo frecuentas porque ahí está lo que necesitas?