Que te caiga popó de pájaro
Que te caiga popó de pájaro es casi pura estadística: las aves se alivian a menudo y sin avisar, sobre todo desde cables y árboles. Mucha gente lo toma como buena suerte, una manera amable de reírse del mal rato.
Qué puede significar
Bajo un cable lleno de palomas, que te caiga algo encima es casi cuestión de tiempo; en medio de un prado, casi imposible. Lo que llamamos mala suerte, en este caso, depende sobre todo de dónde te paras. Los dormideros de estorninos, las cornisas y los árboles de cualquier plaza concentran los accidentes, y quien pasa a diario por debajo acaba teniendo su historia. Si alguna incomodidad se te repite (un trayecto, una reunión, una hora del día), quizá no sea cosa de la suerte, sino del sitio. A veces basta con moverse unos metros. Que tanta gente lo llame buena suerte tiene su gracia: es la forma más simpática de quitarle importancia a un mal rato.
Según cómo ocurrió
En la cabeza o el pelo
Retira lo grueso con papel y usa agua y jabón en cuanto puedas. No hace falta frotar fuerte: se ablanda con el agua.
En el auto recién lavado
Los restos de las aves son ácidos y, si se dejan varios días al sol, pueden marcar la pintura. Conviene limpiarlos pronto con agua abundante.
Justo antes de algo importante
Una cita, una reunión, una foto. Una prenda que lo tape salva el día, y contar lo que pasó rompe el hielo.
Siempre bajo el mismo árbol
Los dormideros de palomas, estorninos o tordos se usan noche tras noche. Si pasas a diario por ahí, cambiar de acera es la mejor superstición.
Por qué ocurre en la naturaleza
Las aves no tienen vejiga: eliminan la orina como una pasta blanca de ácido úrico junto con las heces, y lo hacen a menudo, lo que les permite volar más ligeras. Por eso, debajo de cables, cornisas y árboles donde se posan muchas, la probabilidad de que te caiga algo es mucho mayor que en campo abierto.
Para pensar
¿Qué te pasa una y otra vez en el mismo lugar, y qué cambiaría si te movieras un poco?