Ver un quetzal
Ver un quetzal es un privilegio de quien visita los bosques nubosos. Lo más famoso del macho no es lo que parece, y en Guatemala una leyenda une su plumaje al guerrero Tecún Umán.
Qué puede significar
Lo más famoso del quetzal macho, esas plumas verdes que ondean al volar, no es su cola. Son plumas que la cubren por encima y que crecen sobre todo durante la temporada de cría. Y aquí viene lo curioso: el macho también incuba, metido en un agujero de un tronco, y sus plumas largas quedan asomando por fuera, dobladas y gastadas. El adorno más admirado se estropea por cumplir con la tarea más importante. Ante un quetzal cabe pensar en el precio de cuidar: a menudo se paga con algo que lucía. En Guatemala, una leyenda cuenta que su pecho se tiñó de rojo con la sangre del guerrero Tecún Umán, del que el ave era compañero. También allí la belleza del quetzal va unida a una entrega.
Según cómo ocurrió
Un macho con plumas larguísimas
Esas plumas pueden medir más que el cuerpo entero y le crecen sobre todo en la temporada de cría. La verdadera cola, debajo, es mucho más corta.
Asomando de un agujero en un tronco
Anidan en huecos de árboles viejos o podridos. Cuando el macho incuba, a veces se ven sus plumas largas saliendo por la entrada del nido.
Comiendo aguacatillos
Se alimenta mucho de frutos de la familia del aguacate: los traga enteros y luego devuelve la semilla. Así siembra el bosque del que vive.
Una hembra, más discreta
La hembra no tiene las plumas largas y su vientre es más apagado. Pasa más desapercibida, aunque comparte con el macho el cuidado de las crías.
Por qué ocurre en la naturaleza
El quetzal vive en los bosques nubosos de montaña, desde Chiapas hasta el oeste de Panamá. Los machos lucen unas plumas cobertoras muy largas que cubren la cola. Se alimenta de frutos, sobre todo de árboles de la familia del aguacate, y de insectos; anida en cavidades de troncos y ambos padres incuban.
Qué dicen las creencias populares
Guatemala
Según una leyenda guatemalteca recogida por la prensa del país, el pecho del quetzal es rojo porque se tiñó con la sangre del guerrero Tecún Umán al morir; el historiador Francis Polo Sifontes la relaciona con la idea maya de que el ave era su nagual y lo seguía a todas partes.
Fuente: Edwin Castro, El Quetzal | Símbolo patrio, Prensa Libre (2015), www.prensalibre.com. Ver la página
Para pensar
¿Qué parte de tu imagen dejarías estropear por cuidar lo importante?