Regalar zapatos a tu pareja
Regalar zapatos a tu pareja tiene fama de mal presagio, como si con ellos fuera a marcharse. La tradición también conoce lo contrario: según una obra de 1903, en España el novio pedía la medida del pie de su prometida.
Qué puede significar
Unos zapatos son un regalo exigente: si no conoces la talla, el ancho del pie y lo que esa persona aguanta caminando, fallas. Por eso tiene tanta gracia la costumbre española que recogió una obra de referencia publicada en 1903: antes de la boda, el novio pedía a su prometida la medida del pie. No adivinaba; preguntaba. Muchos regalos fallan justo ahí, en la idea de que querer a alguien obliga a saberlo todo sin preguntar. Pedir la medida, literalmente o no, es reconocer que el otro cambia y que conviene volver a mirarlo. En Suecia se temía que la novia que recibía zapatos se marchara con otro; a quien acierta con el número, ese temor le pesa menos.
Según cómo ocurrió
Unos zapatos sorpresa
Es el regalo con más riesgo. Guardar el comprobante y decirlo al darlos quita presión a ambos; si no sirven, se cambian.
Zapatillas deportivas para que empiece a entrenar
Un regalo con intención puede sentar mal si la otra persona no la comparte. Funciona mejor si nace de algo que ya te dijo que quería.
Zapatos para la boda
Conviene comprarlos con semanas de margen para poder usarlos por casa y ablandarlos antes del gran día.
Te los regala tu pareja a ti
Si te quedan bien, dicen mucho de su atención; si no, es una buena ocasión para contarle tu talla sin dramas.
Por qué ocurre en la naturaleza
La talla de zapato cambia entre marcas y países, y el pie se ensancha un poco a lo largo del día y con los años. Por eso conviene probarse el calzado por la tarde y, si se regala, guardar el comprobante para poder cambiarlo.
Qué dicen las creencias populares
Suecia
Una enciclopedia estadounidense de 1903 recoge que en Suecia se tenía por mala suerte regalarle zapatos a la novia, porque se iría con otro hombre.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. I (1903), vol. I, p. 128 (file v 1). Ver la página
España
La misma obra cuenta que entre la clase media española era de buen agüero que, poco antes de la boda, el novio pidiera a su prometida la medida del pie y le hiciera con sus propias manos unos zapatos de raso blanco, para que caminara siempre sobre raso.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. I (1903), vol. I, p. 128 (file v 1). Ver la página
Andalucía (España)
En la Sevilla de 1883 se decía que, si un novio le regalaba unas ligas a su novia, no llegaban a casarse.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 236. Ver la página
Para pensar
¿Qué sabes de verdad de las necesidades de tu pareja y qué das por supuesto sin preguntar?