Everyday Omens

Ruidos extraños en la casa de noche

Los ruidos extraños en la casa de noche vienen casi siempre de los propios materiales: la madera, las tuberías y el techo se contraen al bajar la temperatura. De día pasa lo mismo, pero el ruido de fondo lo tapa.

Qué puede significar

Por la noche la casa no hace más ruido que de día; lo que pasa es que nada lo tapa. Sin tráfico, sin televisión y sin conversaciones, cada crujido de una viga que se enfría ocupa todo el espacio. El oído, además, se pone en guardia cuando estás a oscuras y quieto. Esa experiencia se parece a lo que pasa con algunas preocupaciones: una inquietud que de día queda enterrada bajo tareas y a medianoche suena como un golpe en el techo. No hace falta que algo sea grave para que se oiga fuerte. Las casas de otros siglos también tenían sus inquilinos invisibles, como aquellos duendes santiaguinos que, según se contaba, se encariñaban con una casa.

Según cómo ocurrió

Crujidos en el techo o en el suelo de madera

Al enfriarse por la noche, vigas y tablas se encogen un poco y rozan entre sí. En casas con techo metálico o de madera se oye más en noches frías después de días de calor.

Golpes en las tuberías

Un golpe seco al cerrar un grifo o cuando se apaga el calentador se debe a que el agua frena de golpe dentro del tubo. El metal también suena al dilatarse con el agua caliente.

Pasitos rápidos sobre el techo

Ratones, ratas, zarigüeyas o ardillas son muy activos de noche y usan techos y paredes huecas como pasillos. Un rascado constante en el mismo lugar suele ser un animal, no la estructura.

Un clic o un zumbido que arranca solo

Refrigeradores y bombas de agua arrancan y paran solos varias veces cada noche. En silencio, ese clic puede sonar como si alguien tocara algo.

Por qué ocurre en la naturaleza

Los materiales de una casa crecen un poco con el calor del día y encogen al enfriarse por la noche, y en ese movimiento crujen la madera, el metal y algunos techos. Las tuberías golpean cuando el agua se detiene bruscamente. Además, por la noche el ruido ambiental baja mucho, de modo que sonidos que siempre estuvieron ahí se vuelven audibles.

Qué dicen las creencias populares

Chile (Santiago)

En Santiago de Chile, hacia 1915, Vicuña Cifuentes recogió de una informante que a veces los duendes se encariñan con una casa y molestan a quienes viven en ella hasta que se mudan; después la dejan en paz.

Fuente: Julio Vicuña Cifuentes, Mitos y supersticiones recogidos de la tradición oral chilena (1915), p. 53. Ver la página

Bélgica

Una enciclopedia de 1903 recoge que en Bélgica, si al anochecer se oían golpes extraños en las paredes, en los armarios o por la casa, se creía que alguien de la familia moriría esa noche, y que el número de golpes marcaba la hora.

Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. III (1903), vol. III, p. 1398 (file v 3). Ver la página

Para pensar

¿Qué ruido de tu casa conoces tan bien que ya te acompaña en lugar de asustarte?