Escarabajo en casa
Un escarabajo en casa casi siempre entró por error: atraído por las luces o escondido en la leña, unas flores o una planta. Fuera, la mayoría trabaja en silencio deshaciendo madera muerta, hojas y restos.
Qué puede significar
Al escarabajo que tropieza contra la lámpara le espera, fuera, un oficio muy serio. Muchas especies viven de lo que el resto desecha: troncos caídos, hojas secas, frutos podridos. Lo trituran, lo digieren y lo devuelven al suelo convertido en algo que alimenta a otros. Dentro de casa, sin nada de eso a mano, parece torpe y fuera de lugar. Su visita es una buena excusa para pensar en lo que haces tú con lo que sobra, desde la comida del día anterior hasta las horas sueltas de una tarde o los restos de un proyecto que no salió. Una recopilación portuguesa del XIX lo ponía entre los animales de mal agüero, junto a la lechuza y el cuervo; en el bosque, en cambio, es de los que más trabajan.
Según cómo ocurrió
Choca con la lámpara en verano
Los escarabajos de junio, sanjuaneros o mayates salen en las noches de calor y la luz los desvía. Chocan y caen al suelo; un papel basta para sacarlos.
Pequeños, en la despensa
Los gorgojos que aparecen en el arroz, la harina o las legumbres también son escarabajos. Llegan con el paquete, y lo útil es revisar los envases y guardar todo en frascos cerrados.
En alfombras o ropa de lana
Unos escarabajos diminutos, los derméstidos, ponen sus huevos entre la lana, las pieles y el polvo, y sus larvas peludas comen fibras naturales. Aspirar los rincones los mantiene a raya.
Uno grande en el jardín o en la leña
Probablemente vivía en madera vieja o en la tierra. Devuélvelo a un rincón con hojas o troncos, que es su lugar de trabajo.
Por qué ocurre en la naturaleza
Los escarabajos forman el grupo de animales con más especies descritas, unas 400 000, y entre ellos están también las mariquitas y las luciérnagas. Tienen el primer par de alas endurecido, los élitros, que cubren las alas de vuelo. Muchas especies descomponen madera, hojas y restos, y algunas se cuelan en las casas atraídas por la luz.
Qué dicen las creencias populares
Portugal
En la colección portuguesa que Guichot comparó con las supersticiones de Sevilla en 1883, el mochuelo, el cuervo, la lechuza y el escarabajo figuran juntos como animales de mal agüero.
Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), S. P. 177. Ver la página
Para pensar
¿Qué haces con lo que te sobra de un día o de un proyecto: lo descartas o le das otra vida?