Everyday Omens

Ver una salamandra

Ver una salamandra es ver a un anfibio de piel húmeda que vive escondido bajo troncos y piedras. Durante siglos se creyó que nacía del fuego, quizá porque salía corriendo de la leña al encenderla.

Qué puede significar

La salamandra pasa la vida a escondidas, en la humedad de un tronco podrido o bajo una piedra. Cuando ese tronco acababa en la chimenea, el calor la obligaba a salir corriendo entre las llamas, y quien lo veía podía creer que había nacido del fuego. De ahí una de las leyendas animales más largas de Europa. Fuera de la chimenea, lo normal es no verla nunca, aunque viva muy cerca. Sale de noche o después de la lluvia, justo cuando casi nadie tiene ganas de pasear. Muchas cosas se dejan ver así, a horas o con un tiempo que no invitan a salir: el mercado que abre de madrugada, la calle vacía bajo la llovizna o el cielo de una noche fría y despejada. Los cabalistas la imaginaban como espíritu del fuego; la de tu jardín prefiere la sombra húmeda.

Según cómo ocurrió

Bajo un tronco o una piedra húmeda

Es su refugio de día. Las salamandras necesitan humedad para mantener la piel mojada, y salen a cazar de noche o después de la lluvia.

Negra con manchas amarillas

Es la salamandra común de Europa, la de la leyenda del fuego. Sus colores advierten a quien quiera comérsela de que su piel segrega sustancias irritantes.

Cruzando un sendero tras la lluvia

Con el suelo empapado, muchos anfibios se mueven entre charcas y refugios. Es cuando más fácil resulta encontrarlas, a veces varias en pocos metros.

En la pared de casa, con escamas

Seguramente no era una salamandra, sino una salamanquesa o geco, que es un reptil. Las salamandras no trepan por paredes lisas ni tienen escamas.

Por qué ocurre en la naturaleza

Las salamandras son anfibios, no reptiles: tienen la piel lisa y húmeda, sin escamas, y absorben por ella parte del oxígeno. Por eso viven en lugares frescos y sombríos. En México y Centroamérica hay muchas especies que ni siquiera tienen pulmones y respiran solo por la piel y la boca.

Qué dicen las creencias populares

Inglaterra (siglo XVII)

Brand y Ellis citan un libro inglés de historia natural del siglo XVII que llamaba error vulgar a la idea de que la salamandra vive en el fuego, y recordaba que ya Galeno y Dioscórides la habían refutado.

Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. III (1849), vol. III, p. 372. Ver la página

Cábala (según Granada)

Daniel Granada explica en 1896 que, según los cabalistas, los espíritus elementales del fuego eran salamandras con figura de lagarto que habitaban las regiones del fuego.

Fuente: Daniel Granada, Reseña histórico-descriptiva de antiguas y modernas supersticiones del Río de la Plata (1896), p. 161. Ver la página

Para pensar

¿Qué descubriste alguna vez por salir cuando lo cómodo era quedarte en casa?