Bolso en el suelo
Dejar el bolso en el suelo tiene fama de espantar el dinero. Lo comprobable es más simple: en el suelo se ensucia, se olvida con facilidad y queda al alcance de cualquiera, fuera de tu vista.
Qué puede significar
Cuando el bolso está en el suelo, sale de tu campo de visión. Dejas de verlo, de notar su peso y de tenerlo a mano, y en ese hueco caben el olvido, el robo rápido o simplemente el polvo. La superstición lo resume a su manera, diciendo que así se va el dinero; la experiencia lo dice con menos misterio: lo que no ves, lo descuidas. También el descanso, las cuentas del mes o una amistad que hace tiempo no atiendes pueden quedarse así, en un rincón, hasta que un día faltan. Darles un sitio a la vista (un gancho, una silla, un rato fijo en la semana) mejora su cuidado sin necesidad de grandes propósitos.
Según cómo ocurrió
En el suelo de un restaurante
Es donde más bolsos desaparecen sin que su dueño lo note. Muchos locales tienen ganchos bajo la mesa; si no, mejor sobre las piernas o en el respaldo con la correa pasada.
En el suelo de un baño público
Es de los suelos más sucios que pisas, y luego ese bolso acaba en la mesa o en la cama. Los ganchos de la puerta están para eso.
Nada más llegar a casa
Dejarlo junto a la puerta es lo que hace casi todo el mundo. Un perchero o una bandeja en la entrada evitan tropezar con él y ayudan a encontrar las llaves.
En el transporte público
En el suelo del autobús o del metro es fácil olvidarlo al bajar. Sobre las rodillas, delante de ti, está más seguro.
Por qué ocurre en la naturaleza
No hay relación entre el suelo y el dinero, pero sí razones prácticas. Un bolso en el suelo recoge suciedad que después llega a mesas y camas, queda fuera de la vista y facilita los robos y los olvidos. Por eso en muchos bares y restaurantes se instalan ganchos bajo la barra o la mesa.
Para pensar
¿Qué cosa importante para ti tienes ahora mismo fuera de tu vista, en un rincón?