Regalar un reloj
Regalar un reloj es un clásico de graduaciones y aniversarios, y a la vez arrastra fama de mal presagio. Lo interesante es cómo un objeto puede decir cosas que quien lo regala ni siquiera pensó.
Qué puede significar
Quien regala un reloj quiere decir, por lo general, algo bonito: que los ratos juntos importan, que confía en la puntualidad del otro, que celebra un logro. Pero un reloj también mide lo que se acaba, y hay quien lo recibe como un recordatorio incómodo, sobre todo a cierta edad. El mismo objeto lleva dos mensajes, y no los elige quien lo envuelve. Con las palabras ocurre igual: llegan teñidas por la historia de quien las escucha. No se trata de evitar los relojes, sino de acompañar el regalo con una nota o una frase, algo que deje claro qué querías decir. Si te lo regalan a ti, puedes quedarte con la intención y olvidarte de la superstición.
Según cómo ocurrió
A tu pareja
Es uno de los regalos más clásicos de aniversario. Grabar una fecha o una frase en la tapa lo hace inconfundible.
Un reloj heredado
Pasa de una generación a otra con su historia. Conviene llevarlo a revisar antes de usarlo, porque los mecanismos antiguos necesitan limpieza.
Un reloj inteligente
Más que un reloj es un aparato con notificaciones, pasos y mensajes. Pregunta antes si quiere tener más avisos en la muñeca.
A una persona mayor
Si la superstición pesa en su casa, otro regalo puede ser más amable. Si no, un reloj con números grandes y buena correa se agradece mucho.
Por qué ocurre en la naturaleza
El reloj ha sido durante mucho tiempo un regalo de ocasiones importantes, como graduaciones, jubilaciones y aniversarios, porque dura años y se lleva encima a diario. Su mala fama tiene que ver con lo que mide, las horas que se van, y no con nada que el reloj haga.
Para pensar
¿Te ha pasado que un regalo tuyo se entendiera de una forma que no esperabas?