Regalar anillos
Regalar anillos tiene fama de delicado porque un anillo se lee casi siempre como una promesa. En la tradición judía, según una obra de 1903, que el anillo de boda llegara como regalo traía mala suerte: había que comprarlo.
Qué puede significar
Un anillo se lleva todos los días pegado a la piel, y por eso dice mucho para lo poco que mide. La tradición judía, según una obra de 1903, cuidaba un detalle: recibir el anillo de boda como regalo traía mala suerte, y había que comprarlo. Detrás de esa regla se puede leer una intuición que sirve fuera de las bodas: un compromiso pesa distinto cuando se sostiene con algo propio, sea dinero, tiempo o trabajo. Un anillo comprado con esfuerzo, uno heredado de una abuela o uno hecho a mano cuentan, además de la joya, de dónde salió.
Según cómo ocurrió
Un anillo a tu pareja sin pedida de mano
Conviene aclarar qué quieres decir con él, porque es fácil que se lea como compromiso. Llevarlo en un dedo distinto del anular evita confusiones.
Anillos de amistad
Muchas amistades se regalan anillos iguales como recuerdo de una época. Funcionan como una contraseña que solo entienden quienes los llevan.
Un anillo heredado que regalas
Pasar un anillo de familia a una hija, a un nieto o a una nuera es un gesto de pertenencia. Va acompañado a menudo de la historia de quién lo llevó antes.
Anillos de promesa
Algunas parejas jóvenes se los regalan como paso previo a un compromiso formal. Su sentido lo deciden las dos personas, no la joyería.
Por qué ocurre en la naturaleza
Los anillos se asocian al compromiso desde hace siglos: en la antigua Roma ya se entregaba uno en los esponsales. Por su forma y porque se llevan siempre puestos, son muy visibles para los demás, y por eso un anillo nuevo en una mano despierta preguntas con facilidad.
Qué dicen las creencias populares
Tradición judía
Una enciclopedia de 1903 recoge que los judíos tenían por muy mala suerte recibir el anillo de boda como regalo: había que comprarlo.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. I (1903), vol. I, p. 127 (file v 1). Ver la página
Para pensar
¿Qué compromiso tuyo depende de algo que todavía no te pertenece del todo?