Que se te queme la comida
Que se te queme la comida tiene que ver, sobre todo, con la atención: el fuego siguió trabajando mientras tú mirabas otra cosa. Los ingleses del norte hasta tenían una frase para la leche pegada.
Qué puede significar
Según el anticuario Grose, antiguamente, cuando un obispo pasaba por un pueblo inglés, todo el mundo salía corriendo a la calle para recibir su bendición, y la leche se quemaba en el fuego. De ahí vendría el dicho del norte de Inglaterra para lo que se pega en la olla: «el obispo ha metido el pie». La escena resume bien por qué se quema la comida: siempre hay algo más interesante en la puerta. Si te ocurre con frecuencia, vale la pena mirar qué te saca de la cocina estos días, ya sea una llamada, una pantalla o algo que te ronda la cabeza. En Bohemia se decía que quemar los pasteles de Navidad auguraba lo peor para el ama de casa. Tu olla quemada puede contarte, sobre todo, a qué estabas atendiendo.
Según cómo ocurrió
Se pega al fondo
Cuando se evapora el líquido, los almidones y azúcares se adhieren al metal y se tuestan. Pasa más en ollas de fondo fino, que concentran el calor en un punto.
Justo el día que tenías visita
Con gente en casa se conversa, se sirve y se abre la puerta, y la cocina se queda sola. Es la escena más repetida y la que más risa da años después.
El arroz con costra en el fondo
No todo lo tostado se pierde: el socarrat de Valencia o el pegao del Caribe son esa capa dorada del fondo, y en muchas mesas se pelean por ella.
El pan olvidado en el horno
El olor a quemado se queda horas en cortinas y cojines, porque las partículas del humo se pegan a las telas. A veces la casa lo recuerda más que quien cocinaba.
Por qué ocurre en la naturaleza
Con calor seco, los azúcares y las proteínas de los alimentos se doran: es la reacción que da color y sabor a lo tostado. Si el calor sigue, pasan de dorados a negros y amargos, y se pegan al recipiente. Cuanto menos líquido queda en la olla, más rápido ocurre.
Qué dicen las creencias populares
Norte de Inglaterra
Brand y Ellis recogen de Grose un dicho del norte de Inglaterra, «el obispo ha metido el pie», para la leche que se quema al hervir: antes, cuando pasaba un obispo, todos salían a recibir su bendición y la leche se quemaba en el fuego.
Fuente: John Brand; Henry Ellis, Observations on the Popular Antiquities of Great Britain, vol. III (1849), vol. III, p. 384. Ver la página
Bohemia
Una enciclopedia de 1903 recoge que en Bohemia se decía que si el ama de casa quemaba los pasteles en Navidad, moriría ese año.
Fuente: Cora Linn Daniels; C. M. Stevans, Encyclopaedia of Superstitions, Folklore, and the Occult Sciences of the World, vol. III (1903), vol. III, p. 1500 (archivo v 3). Ver la página
Para pensar
¿Qué tienes ahora mismo «en el fuego» que se te olvida por atender otra cosa?