Everyday Omens

Cortar una higuera

Cortar una higuera inquieta a quien conoce su fama. En la Sevilla de 1883 se la llamaba árbol malo, y su sombra aparecía en una frase de mal agüero; en Portugal se evitaba dormir debajo de ella.

Qué puede significar

Las colecciones antiguas que hemos revisado hablan menos de cortarla que de acercarse a ella. En Sevilla la higuera era «un árbol malo», y en Portugal se decía que su sombra daba calenturas y que una caída desde sus ramas era mortal. Con esa fama, cortar una higuera parece un acto con peso. Antes de quitar un árbol que lleva años en un patio, a veces lo que pesa no es la superstición, sino lo que ese árbol ha acompañado: veranos, meriendas, conversaciones a su sombra. Pensar qué recuerdos se van con él y cómo quieres despedirlos puede ayudarte a decidir.

Según cómo ocurrió

Una higuera vieja en el patio

En Portugal se decía que, para que una higuera no se secara, había que enterrar un perro debajo. La costumbre muestra cuánto se temía perder un árbol que daba fruto y sombra a la casa.

A su sombra en pleno verano

La colección portuguesa que comparaba Guichot decía que la sombra de la higuera daba calenturas, y que por eso la gente del campo evitaba dormir la siesta debajo.

Durante una tormenta

En esa misma colección se advertía que no era bueno quedarse bajo una higuera cuando había tormenta, y que el mal que se contraía allí no tenía cura.

Por qué ocurre en la naturaleza

La higuera es originaria del Mediterráneo y del oeste y el sur de Asia. Sus ramas y hojas tienen células que producen una savia lechosa, el látex que brota al cortar una rama o arrancar un fruto; puede irritar la piel.

Qué dicen las creencias populares

Andalucía (España)

En la Sevilla de 1883 se decía que la higuera es un árbol malo, y «tener sombra de higuera negra» era una frase para presagiar el mal.

Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), n.º 65, p. 230. Ver la página

Portugal

La colección portuguesa que comparaba Guichot añadía que la sombra de la higuera da calenturas, por lo que la gente del campo evitaba dormir bajo ella, y que una caída desde una higuera era siempre mortal.

Fuente: Alejandro Guichot y Sierra (dir. Antonio Machado y Álvarez), Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. I (1883), nota al n.º 65, p. 230. Ver la página

Portugal

Un estudio asturiano de 1886 cita una creencia portuguesa: para que una higuera no se seque hay que enterrar un perro debajo de ella.

Fuente: L. Giner Arivau (dir. Antonio Machado y Álvarez), Folk-Lore de Proaza, en Biblioteca de las tradiciones populares españolas, t. VIII (1886), t. VIII, p. 215. Ver la página

Para pensar

Cuando tienes que quitar algo que lleva años contigo, ¿cómo te despides de ello?